Revoquemos a Peñalosa

La “Kikecatoria”

Por: Santiago Peña Aranza

Esta semana Leonardo Puentes, vocero de Revoquemos a Peñalosa, uno de los dos comités activos de la revocatoria, escribió un artículo (ver) en el portal Las2Orillas donde se refiere a las agresivas palabras de María Isabel Rueda y la Concejal Lucía Bastidas contra el proceso que busca salvar a Bogotá de Enrique Peñalosa.

Ambas caen en uno de los peores argumentos para defender al Alcalde (ver), y es atacar la revocatoria satanizándola de “petrista”. De hecho, la Concejal Lucía Bastidas, ha tratado de posicionar sin éxito el término “Petrocatoria”.

lucia-bastidas
¿La petrista Lucía Bastidas?

Pero si vamos a llamar “petrista” a todo aquel que tenga o haya tenido que ver con Petro, podríamos también llamar “petrista” a la misma Concejal Lucía Bastidas, que en 2010 no sólo era del Polo (¡cuando el Alcalde era Samuel Moreno!), sino que aspiró a la Cámara como fórmula del tristemente célebre Carlos Romero, que estuvo salpicado en el Carrusel de la Contratación (ver).

De hecho, hay dos comités que promueven la revocatoria activa y legítimamente: Revoquemos a Peñalosa (camisetas azules) y Unidos Revocamos a Peñalosa (camisetas blancas). El primero, en el que estoy yo, viene trabajando desde hace un año posicionando el tema, y el segundo, fue conformado recientemente por diferentes sectores.

El portal La Silla Vacía explica en un artículo cómo están conformados los comités por dentro (ver) y explica claramente que el comité que tiene que ver con Petro es Unidos Revocamos a Peñalosa, y aún así tampoco se les puede llamar “petristas” a ellos porque allí también están muchos otros sectores:

revocatoria2-01
Gráfico tomado de: lasillavacia.com

Como se puede ver, el petrismo es solo uno de muchos sectores que apoyan a Unidos Revocamos a Peñalosa. De hecho fue de los últimos en subirse formalmente a la iniciativa (Petro alcanzó a decir que no la apoyaba, ver). Y tanto Bastidas, como Rueda, lo saben. Pero su estrategia es satanizarla de petrista para contaminarla, ante la ciudadanía, de la mala imagen con la que terminó Petro su Alcaldía.

Ellas creen que ese es un salvavidas a la pésima gestión del Alcalde, pero lo cierto es que el tiro les puede salir por la culata, pues es precisamente el desastre de Peñalosa el que podría terminar siendo el salvavidas de Petro y darle un impulso adicional en su campaña presidencial.

Están poniendo tanto el retrovisor, que van a terminar haciendo que la gente extrañe a Petro, ¿eso es lo que quieren?

afinidad-partidista-2016
¿De verdad creen que el 70% que apoya la revocatoria es de izquierda?

Con respecto a los incidentes de terrorismo

Tratar de relacionar a los comités de la revocatoria con los petardos que explotaron recientemente en Bogotá, como hizo Maria Isabel Rueda, es un disparate que ni siquiera el Alcalde Peñalosa, con su fatal imprudencia, se atrevió a decir.

Nosotros rechazamos con vehemencia el uso de la violencia, en parte por eso también rechazamos el regreso de las corridas de toros a Bogotá. Pero no tenemos la culpa de que Peñalosa se haya vendido no sólo como un gran gerente técnico, sino como el hombre que le devolvería la seguridad a Bogotá porque él si iba a tener buena comunicación con la policía, “no como Petro”.

presupuesto-seguridadCreó una Secretaría, y ha dicho que duplicó el presupuesto en seguridad, pero lo cierto es que en los indicadores y en la percepción de la ciudadanía, tampoco ha tenido una buena gestión en este aspecto.

En la última encuesta de Cifras y Conceptos, el 75% de la ciudadanía lo raja en seguridad (57% muy malo, 18% malo, ver abajo), y esa percepción ciudadana se consolida cuando se ve que estalla un petardo, pese a tener acordonada la zona con más de mil policías, y vigilada desde que empezó la temporada taurina.

¿Petrocatoria?, ¡Kikecatoria!

Más allá de todos los ciudadanos sin partido, con partido, organizaciones, sindicatos, etc. que apoyan a los diferentes comités promotores, lo cierto es que el principal promotor de la Revocatoria se llama Enrique Peñalosa.

Si la gestión del Alcalde fuera buena, no tendríamos nada que hacer. La gente en las calles no nos buscaría para firmar, simplemente nos diría que no nos apoya o hasta nos ganaríamos varias peroratas en defensa de Enrique. Pero no, no es así. En mi caso, he llenado varios formatos y solamente me ha tocado una señora que no quiso firmar porque ella “había votado por Peñalosa para que arreglara todos los desastres de su primera Alcaldía”. No entendí su lógica, pero está en su derecho de no firmar.

gestion-de-penalosa
¡Peñalosa se raja en todo!

Si la gestión del Alcalde fuera buena, la percepción de seguridad (¡y la seguridad!), sería buena. Claro, siempre habrá robos en una ciudad como Bogotá, pero es que se siente peor que cuando estaba Petro, y eso que Peñalosa tiene a los medios a su favor… ¡Qué tal que no!

populismo
¿Populismo?

En la Alcaldía lo saben. En la encuesta interna que contrataron, el 70% dijo que votaría Sí en la Revocatoria (ver). Están desesperados por mostrar gestión. No faltan las fotos de Peñalosa tomándose fotos con niños, con los policías heridos, de la calle pavimentada, etc. Pero no entienden (o no quieren entender) que pueden hacer lo que sea, pero la ciudadanía sabe que el metro subterráneo es la mejor opción para Bogotá, y sabe que él lo está embolatando por terco, porque los estudios los dejó Petro, porque él quiere hacer Transmilenio y sobretodo porque saben que no tiene estudios: ni de maestría, ni de doctorado, ni de metro elevado. La ciudadanía se dio cuenta que aquél que se vendió como un gran gerente técnico, es una farsa y está improvisando.

En la Alcaldía no quieren entender (o no pueden, porque compromisos con constructores que financiaron la campaña lo impiden) que estamos en una época en la que el cuidado del medio ambiente es importante para tener un buen futuro, y por eso defendemos la Reserva Thomas Van Der Hammen, y por eso nos ofende que Peñalosa diga despectivamente que “son potreros”.

Si la gente en campaña lo oye decir confiado que “los problemas de la movilidad en Bogotá se arreglan en un mes”, y ve que pasan y pasan los meses sin mejora alguna, ¿Cómo quieren que canalicen su frustración diaria?

¿Cómo quieren que canalicen su frustración diaria si su autoestima como ciudadanos de una ciudad capital está por el suelo al sentir que el Alcalde de su ciudad es un hazmerreír de la talla de Nicolás Maduro, al que también quieren revocar? no hace falta que cite acá todas sus “perlas”.

En la Alcaldía tampoco entienden (¿o no quieren entender?) que la gente no quiere más Transmilenio. Y mucho menos quieren verlo “en tramos subterráneos” por la Séptima, o andando en las vías férreas pavimentadas. La gente quiere tranvías y trenes de cercanías como en las ciudades del primer mundo… y podría seguir enumerando cosas, pero el gran punto es que Bogotá tiene derecho a soñar con estar a la altura de las grandes capitales del mundo, y tiene derecho a revocar a quien se lo trate de impedir.

Santiago Peña Aranza

Twitter: @SantiagoPeye
Facebook: Santiago Peña Aranza

Comments

comments